Las primeras veces, qué importantes son. Para mí esta semana ha sido una semana importante, llena de primeras veces; primeras veces que hacen reír, llorar, pensar, anhelar, disfrutar,… primeras veces que me han hecho pensar que estoy viva, que estoy aquí  en el mundo, en este mundo que a veces es tan injusto y tan inhumano, pero que otras veces es tan grande, tan esperanzador y tan lleno de vida que hace que cojamos impulso y despeguemos de nuevo…

Empecé la semana con mi primera entrevista laboral después de más de 10 años (creo recordar que antes de estos últimos 10 años en los que no he estado nunca “parada” solo había hecho un par de entrevistas pero esta además era en grupo, que aquí si era mi primera vez…); y qué decir tiene que estaba hecha un flan, llevo dos meses en “el paro” -mi primera vez en el paro también…-. Pasó esta primera vez y llegó mi segunda primera vez de la semana: dos entrevistas en un mismo día.

El lunes me levanté, me arreglé, me despedí de la tropa y allí iba yo en mi coche (primera vez también en adentrarme al centro de Madrid en coche, sin usar el transporte público, con la cantidad de tráfico matutino que hay…) hacía la primera entrevista del día; fue para una gran superficie comercial, llegué, me identifiqué y a esperar… nos metieron como a 50 en una sala, nos explicaron el funcionamiento de la empresa y nos dieron un cuestionario a rellenar, fui la primera en entregarlo – a ver si con un poco de suerte se fijaban en mi aunque fuese por ser la primera…-, y me fui. Me fui porque en una hora tenía una segunda entrevista y tardaba casi una hora en llegar… y entonces llegó mi segunda entrevista en el mismo día. Para esta ocasión estaba más nerviosa aún “era para lo mío”, esta si que me motivaba, me encantaba el puesto y tras la entrevista me encantaba el proyecto que me mostraron. Así me fui a dormir, habiendo hecho mis primeras dos entrevistas de trabajo en el mismo día y esperando mis dos primeras llamadas de respuesta a ver si les había “gustado”.

Entonces llegó el martes, y pasó, me llamaron de la primera entrevista para concertar una segunda entrevista, esta vez individual; y pasó, también me llamaron de la segunda entrevista para una siguiente … así que el miércoles nuevamente me encontré con mi primera vez de dos segundas entrevistas en el mismo día. Esta vez el resultado fue que en la primera lo que me ofrecían no me interesaba, eran unas pésimas condiciones; y en la segunda me encantó -más si cabe- el proyecto, pero de esta sigo aún esperando que me llamen para ver si cuentan conmigo… -necesito suerte, mucha suerte,…-

Pero también ha habido más primeras veces esta semana: quizá la peor es que es la primera vez que mi maridín y yo coincidimos “parados”, y a pesar de lo que esto conlleva creo que hemos aprovechado para hacer cosas que normalmente no podíamos hacer como disfrutar de los paseos hasta el cole a recoger a los pequeños, me ha acompañado en mis caminatas matutinas, hemos hablado, reído, visitado el “INEM” juntos,… Esta primera semana juntos en casa nos ha servido de periodo de adaptación a esta nueva situación que esperamos no se dilate mucho en el tiempo, aunque al menos un par de semanas más si que compartiremos así que hay que aprovecharlo de la mejor forma posible; serán como unas “primeras vacaciones forzosas en pareja”.

También me he hecho mi “primer tatuaje”, nos hemos hecho nuestro primer tatuaje, era el regalo de cumpleaños para él y prometimos hacerlo juntos la primera vez, y aunque no nos hemos hecho lo mismo y lo mío es bastante discreto ha sido mi primera vez. Como no, creo que tenía que ser algo que me defina, que deje constancia de este momento de mi vida por el que estoy pasando y que me haga recordar siempre lo que quiero y que mejor que un ….”LIVE YOUR DREAMS”.

 

Dejo para el final la primera vez más importante de todas, la primera vez que mi pequeña ha dado sus primeros pasos sola. Es para mi la más importante de todas porque me ha hecho sentir muchas cosas a la vez: por un lado alegría, entusiasmo, sorpresa al verla de repente dar sus pequeños pasitos; pero también me ha removido un sentimiento de pena, de nostalgia porque mi bebé se hace mayor, está creciendo muy rápido y tengo la sensación que el tiempo pasa muy deprisa y no quiero perderme ninguna de sus primeras veces…