Pasa volando, es lo que repito constantemente cuando veo como pasa el tiempo…

Hace ya más de un mes que publiqué por última vez. Estaba publicando todas las semanas pero de repente una me la salté, no tenía ánimo, no tenía argumentos ni nada que escribir; así que decidí saltarme una semana, tomármela de descanso y volver a escribir con más ganas. Pero por razones varias esa semana se convirtió en dos y luego en un mes. Cuando llegó el mes dije “¡hasta aquí!!”, me senté frente al ordenador y quise comenzar a escribir una nueva publicación pero no pude. No supe que decir así que volví a dejar pasar el tiempo.

Y aquí estoy, escribiendo. En realidad no sé si llegaré a publicarlo, pero al menos estoy escribiendo. Esta publicación no tiene un gran contenido pero para mí si que tiene mucho valor. Por fin tengo ganas de retomar el blog.

Durante este algo mas que un mes… han pasado cosas buenas y cosas no tan buenas. Tengo que reconocer que estoy pasando por una época “rara”, no se como definirlo, no termino de “adaptarme”. Y lo intento, lo intento todos los días, tengo que volver a confiar en mi, en mis capacidades y en mis ganas por seguir siempre hacia delante y si hay que parar y mirar atrás que solo sea para coger impulso.

Durante este tiempo he estado relajada, disfrutando de los niños, de la casa, del trabajo, de la lectura. Necesitaba tiempo para pensar y poner todo al día, priorizar y dar su espacio a cada cosa y cada persona, y tras no haberlo conseguido tal y como quería tengo que volver a plantearme ciertas cosas otra vez. ¿Por qué será que mi cabeza da tantas vueltas a las cosas?

Después de este tiempo he conseguido aclarar algunas cosas y aunque otras no las tengo tan claras, lo que si tengo claro es que quiero seguir con este proyecto. Hace un par de meses esto me ilusionaba, tenía ganas de que llegara mi “ratito para escribir”, y aunque tengo otros muchos proyectos en mente quiero seguir con el blog. No sé cuanto durará, si podré publicar nuevamente todas las semanas, si en unos meses mis ánimos mejoraran o por el contrario empeorarán. En parte inicié el blog para marcar el inicio de una nueva etapa en mi vida, donde establecía unos objetivos y unas metas donde llegar, tenía claro donde quería superarme y empecé a luchar por ello. Pero hace un mes se paró el blog y todo lo demás también lo hizo.

No puedo decir que ha sido una mala etapa porque no ha pasado nada tan malo que no se pueda superar o que no tenga arreglo, pero tampoco ha sido una época muy buena. Podemos decir que ha sido regular, que no me quiero quejar yo, que conste, que considero que tengo suerte con lo que tengo (como en las notas del cole progresa adecuadamente pero necesita mejorar…). Ha sido una etapa más, un poco más baja anímicamente de lo normal, pero que ya está terminando para recibir otra nueva llena de energía y positivismo.

Estoy escribiendo esto según estoy pensando -“¡vaya época de querer centrarse, con todo el jaleo de verano, fuera rutinas, niños en casa,…!- pero estoy segura que va a ser un verano especial ¡LO TIENE QUE SER!

Así que vuelvo a la carga, vuelvo a mis objetivos para este 2017. Vuelvo a “reconducir” mi vida y a tomar las riendas de mi tiempo, de ese tiempo que pasa volando y que hay veces que dejamos escapar sin darnos cuenta de lo valioso que es. Así que me repito a mi misma una y otra vez: PASA VOLANDO… VÍVELO!!