Hace 13 meses que llegó la hermanita, una hermanita muy deseada que el pequeño terremoto (de 3 años recién cumplidos por aquel entonces…) esperaba desde hacía meses; él fue el que nos ayudó a dar la noticia a la familia y amigos cuando nos enteramos de que estábamos nuevamente embarazados y vivió la espera con muchísima ilusión, preguntaba por el bebé, nos ayudó con los posibles nombres, le hablaba a la tripa imaginándose lo que le contestaba su hermanit@ y nosotros intentamos involucrarle en todo lo que podíamos. Le encantaba pensar que iba a ser hermano mayor y disfrutábamos pensando e imaginando lo que haríamos cuando por fin estuviese con nosotros.

Conociendo a la hermanita en el hospital

Y entonces llegó, algo así como un bebé con los ojos cerrados más tiempo que abiertos, que solo dormía y comía llegó… Al principio nos asombró su afán de proteger a su hermanita pequeña, la cantidad de besos y arrumacos que quería darla constantemente y los ojos, aquellos ojos de asombro cada vez que la miraba; pero entonces un día mientras la miraba preguntó ¿mamá cuándo va a poder jugar al fútbol conmigo?. Y creo que a partir de ese momento sus pensamientos comenzaron a cambiar… era un bebé que lloraba, comía, dormía, volvía a comer, tenía caca, volvia a comer, dormía,… pero no hacía nada más decía… Pasamos de ese proteccionismo extremo a pasar un poco del tema, pero bueno, entendíamos que era normal, hasta que no pudiese jugar con ella pues no le iba a interesar mucho.

Pero llegó el momento, ha llegado, ahora la hermanita gatea, anda agarrada a todos lados, demanda más atención si cabe para jugar, moverse, descubrir cosas nuevas y ahora es cuando sí, el ya se ha dado cuenta y es consciente plenamente de su presencia, de que le molesta cuando está jugando o cuando está tranquilo y le llama con sus grititos. Así que estamos experimentando una nueva fase: “los celos”. Llegaron, y para quedarse por una buena temporada…

Llevamos unos meses complicados, él demanda mucha atención por mi parte, pero no queriendo estar encima mía o que esté jugando con él, sino con rabietas, pero continuamente, por todo, desde que se levanta por el qué desayunar o que ponerse para ir al colegio (tiene uniforme por lo que no cabría discusión posible…pues las hay) hasta por si le arropo más o menos cuando le acuesto. Claro que rabietas había tenido antes pero yo armada de santa paciencia intentaba pasarlas con él e intentaba solucionar lo que le pasaba, pero es que las de ahora son como si un ser extraño se apoderase de él y le convirtiese en un monstruito y la verdad cuando es todo el día en constante batalla la paciencia nos acaba fallando de vez en cuando por no decir muy de vez en cuando…y cada vez más.

Hemos comprobado que es un niño cuando está solo y otro totalmente transformado cuándo está la hermanita, pero claro, la hermanita no va a desaparecer y tenemos que aprender a vivir con ello…

Hace unos días llegué a tocar fondo con este tema porque no se como hacerlo, es difícil establecerle límites constantemente y que todo sea negativo para él, cuando quiero hacer algo positivo, bonito y divertido se acaba estropeando por sus cambios de carácter y nos acaba cambiando el humor a todos. Pues justamente tocando fondo creo que me topé sin querer con un poco de tregua… y es que en una de las rabietas (diría que la peor que ha tenido hasta ahora) de la desesperación acabé llorando, no podía más así que le dejé en el salón llorando y me fui a hacer lo mismo a la cocina, al rato vino y cuando me vio le cambió la cara, me abrazó y me tranquilizó, me dijo que dejara de llorar que tenía la cara fea y que su mamá era muy guapa (léase aquí mi cara de que me lo como… jeje). Y sorprendentemente a partir de ese día las rabietas casi no han vuelto a hacer de las suyas, no voy a decir que no ha vuelto a tener ninguna pero muchísimo más controlado y por algún motivo más entendible. ¿será de verdad un cambio?

De momento me conformo con esta tregua que tenemos ahora, estamos disfrutando el uno del otro mucho más, pero no quiero que se acabe ya así que voy a poner todo de mi parte porque esto dure más, tengo que buscar la manera de tener mas paciencia, pero como lo hago? una mamá me decía que practique mindfulness… que que? (nuevo tema para investigar -tomo nota!!)

Y vosotras, ¿Cómo habéis vivido o vivís la experiencia de la llegada de un hermanit@? Contadme vuestros secretos para sobrevivir…