Hace unos días que llevo dándole vueltas a varios pensamientos que rondan por mi cabeza, y no sé exactamente el motivo pero ahí siguen dando vueltas…

Quizás todo empezó por una simple conversación entre mamás, en la que como pasa siempre… todas estamos orgullosisimas de ser mamás y no se puede soportar que una mamá se queje un rato de sus hijos o diga que ha perdido calidad de vida con la llegada de los niños… ¿Por qué nos juzgamos tanto a nosotras mismas? Cada vez lo tengo más claro y lucho por ponerlo en práctica día a día, y es el preocuparme de lo mío, solo de lo que me afecta a mí y a mi familia; y el resto, y del resto no opino, no critico, no me preocupa,… ¿Por qué no hacemos todos lo mismo y dejamos vivir a los demás?

Yo estoy orgullosa de ser mamá, a mis 31 años recién cumpliditos, no hay cosa que más feliz me haga que ver a mis hijos crecer y que estén felices. Pero también soy mujer, soy mujer y necesito mi tiempo para mí, necesito salir con mis amigas, necesito charlar tranquilamente, tomarme un café despacio sin levantarme mil veces y que se quede frio, salir de compras sin nadie al que perseguir, necesito ser yo! Y hacía bastante tiempo que creo que no era yo, solo pasaba por mi mente la faceta de madre, de tenerlo todo perfecto, de llegar siempre a todo, ¿y yo? ¿Dónde quedo yo?

Hace poco tiempo decidí cuidarme un poco más, salir un poco más “sola”, dedicarle un poco más de tiempo a mis cosas, a lo que realmente me gusta y no está relacionado con la maternidad, es difícil porque el día tiene las horas que tiene y entre trabajo, niños, casa… ya se sabe… para nosotras poco tiempo queda. Pero hay que luchar por tener ese espacio, por tener tiempo para una misma, por vivir pequeños momentos nuestros…

También está el lado amoroso… soy mujer y necesito cariño, necesito que me cuiden, (si, soy independiente; pero yo, personalmente, necesito sentirme cuidada, mimada y segura de mi y de la persona con la que he decidido compartir mi vida). Y porqué no decirlo, también tengo vida sexual que cuidar… (parece que de esto no se puede hablar, es tabú, pero no, el ser humano lo necesita no nos engañemos…). Y respecto a esto, cada vez me cuesta más creer que no es compatible ser madre con tener una vida en pareja plena, ¿Quién lo impide? ¿los niños? los niños se llevan tiempo pero la vida en pareja también lleva tiempo, todo, absolutamente todo lo que hacemos necesita tiempo, es cuestión de organizar y priorizar. Yo me niego a pensar que la pareja pasa a un segundo plano por los niños, creo firmemente que debe estar al mismo nivel, es importante que lo esté.

Con todo esto de lo que más me doy cuenta es que soy persona, que mi vida no está completa sin todas las facetas que la compone: hijos, pareja, trabajo, amigos, aficiones,… y yo no quiero renunciar a ninguna de ellas. Todas tienen que formar mi vida y lo que me hace feliz y aunque hay momentos en que es muy difícil que todas vivan en armonía hay que intentarlo, hay que ser madre, mujer,… pero sobretodo persona…

LO IMPORTANTE